Diferencias entre el pollo blanco y el amarillo

Seguro que en más de una ocasión habrás visto en tu supermercado un producto como el pollo, distribuido por una firma de envasado y distribución de aves, puede que de tu marca favorita. Asimismo, también te habrás fijado que el color del pollo puede ser blanco y amarillo. ¿Qué diferencias tienen entre sí?

Algunas diferencias entre el pollo blanco y el amarillo

La diferencia radica sobre todo en el tipo de alimentación que reciben durante su crianza en granja, lo que repercutirá en su sabor cuando se cocine.

El pollo blanco es alimentado normalmente con pienso mientras que el amarillo cuenta con una alimentación 100% vegetal, siempre a base de trigo, cebada y maíz. Es por el consumo de maíz la razón por la que el color del pollo se vuelve amarillo.

A raíz de su alimentación, también recibe otros matices como el sabor y la textura de su carne. La carne del pollo blanco resulta más fina y el sabor muy suave, mientras que el pollo amarillo tiene más sabor y una piel más consistente.

Por tanto, podemos decir que el pollo amarillo es de mayor calidad, sin desprestigiar la del pollo blanco, que también es muy buena. El precio del pollo amarillo es más caro y las elaboraciones pueden resultar mucho más sabrosas, pero con el blanco también se hacen excelentes platos. 

Sea como sea, el pollo es un alimento que no hay que dejar de lado en nuestra dieta porque tiene poca grasa, es ligero y aporta muchos nutrientes al organismo.